Project 55

Mirages - Louise Ward Morris

13 de noviembre - 18 de deciembre, inauguración viernes 13 de noviembre, a las 19h

Inspirada en un fenómeno visual tan cautivador como enigmático, «Mirages» explora la luz como fuente de conocimiento e ilusión. Sus videoinstalaciones multicanal se basan en la investigación científica sobre la luz y la optoelectrónica, y profundizan en la premisa de Vilém Flusser de que la línea que separa la realidad de sus representaciones digitales es cada vez más difusa. «Mirages» toma la pantalla como el equivalente tecnológico del espejismo para indagar qué significa que algo exista materialmente y, sin embargo, se perciba como otra cosa, y cuestionar si nuestro mundo observable ha sido alguna vez tan tangible como creemos.

En el ensayo Aparición digital (Digitaler Schein), de 1991, el filósofo Vilém Flusser plantea un problema existencial que se cierne sobre la humanidad: llegará un momento en el que no podremos distinguir entre el mundo real y el digital. Según Flusser, hemos medido nuestra percepción de la realidad en términos de densidad durante mucho tiempo, y, a medida que los avances científicos y tecnológicos han permitido controlar la materia en dimensiones cada vez más reducidas, los mundos generados por ordenador han resultado progresivamente más precisos.

El filósofo sugiere que, a medida que aumenta la definición de las imágenes digitales, la línea entre representación y realidad se vuelve más difusa. Como resultado, nos encontramos ante una revelación inquietante, según la cual nuestra realidad inventada es tan real como la realidad objetiva, o la realidad objetiva es tan fantasmal como la inventada. Aunque no dudamos en usar las palabras «imaginado» o «simulado» para describir los mundos creados digitalmente, rara vez hacemos lo mismo con nuestro mundo observable, lleno de engaños.

Mucho antes de la llegada de los medios digitales, el espejismo solía ser el origen de misteriosas apariciones en leyendas y cuentos. Ilusión óptica de origen natural, el espejismo pone en entredicho la fiabilidad de nuestra percepción visual al hacer aparecer objetos lejos de su ubicación física. Aunque la imagen aparente no está presente materialmente, el fenómeno surge de unas condiciones ambientales concretas entre el observador y el objeto original, así que, de hecho, deriva de la realidad. Del mismo modo, cada uno de los mundos «producidos digitalmente» que describe Flusser surge de un intento de calcular y reconstruir el mundo que conocemos y, como tal, también tiene su anclaje en la realidad objetiva de la que emerge.

«Mirages» nace del intento de reproducir este cautivador fenómeno visual. La obra reflexiona sobre los avances científicos que han permitido comprender la realidad con mayor precisión gracias a la definición, el control y la reproducción de la luz a escalas infinitamente más pequeñas, así como al desarrollo de tecnologías que equiparan un mayor brillo y una percepción visual mejorada con un grado superior de conocimiento y realismo.

El proyecto, desarrollado durante años, ha contado con el apoyo de científicos del Centro Interdisciplinario de Química y Biología de la Universidade da Coruña, el Centro de Tecnología de Nitruro de la Universidad Técnica de Braunschweig, Alemania, y el Grupo de Complejidad Autoorganizada y Materiales Autoensamblados de la Universitat de Barcelona. Los recursos e investigaciones que han compartido tan generosamente han contribuido a dar forma a «Mirages». Así, la exposición combina la fascinación por las investigaciones de estos científicos, que utilizan la luz para describir la realidad, con el estudio de las teorías sobre la luz y el color desarrolladas a lo largo de la historia. A esto se suman los experimentos de laboratorio de la escultora para crear y registrar espejismos, así como sus exploraciones artísticas sobre cómo el dispositivo optoelectrónico omnipresente —la pantalla— manipula la luz.

La investigación artística en la que se basa «Mirages» establece un paralelismo entre la noción cada vez más inestable de realidad de Flusser y los esfuerzos de la ciencia por controlar la luz. Conceptualmente, el proyecto toma la pantalla como el equivalente tecnológico del espejismo y el espejismo como la pantalla perfecta, ya que ambos elementos ponen de manifiesto cómo la interacción entre la luz y la energía hace visibles imágenes que no están presentes materialmente. Las videoinstalaciones multicanal y las esculturas exploran los conceptos de imagen, apariencia y materialidad a través de un juego de transparencias, opacidad y color. Con una mirada puesta en el futuro, «Mirages» nos hace interrogarnos sobre hasta qué punto el mundo que nos rodea es real o un mero espejismo.

El proyecto «Mirages» ha contado con el generoso apoyo del fondo EU Next Generation, el Ministerio de Cultura de España y la Universidad Técnica de Braunschweig.

Louise Ward Morris es una escultora británica especializada en nuevos medios que vive y trabaja en Barcelona. 

Se licenció en la Central Saint Martins de Londres y a lo largo de su trayectoria ha presentado su trabajo en espacios tan emblemáticos como la Saatchi Gallery y el London Short Film Festival.

Su práctica combina escultura, electrónica, ciencia y tecnología para investigar cómo la tecnología nos hace humanos. Así, reinterpreta dispositivos de uso cotidiano para reflexionar sobre la cultura digital y el desarrollo de la tecnología, y colabora regularmente con científicos e investigadores en sus proyectos.

Su trabajo ha recibido el apoyo del fondo EU Next Generation, el Ministerio de Cultura de España, la Royal Society of Sculptors del Reino Unido, Acción Cultural Española y el Arts Council England.